Durante el mes de febrero, los mercados financieros registraron un comportamiento mayoritariamente positivo, con avances tanto en renta variable como en renta fija. La principal excepción fue China, que volvió a mostrar debilidad por la fragilidad del consumo interno. En renta fija, destaca la deuda gubernamental frente al crédito corporativo en un momento de búsqueda de activos defensivos. En divisas, el dólar se mantuvo estable sin movimientos significativos.
Los indicadores adelantados continúan con una leve desaceleración iniciada en noviembre, aunque sin señales de deterioro relevante del ciclo.
En inflación, EE. UU. moderó su tasa hasta el 2,4% en febrero, mientras que en Europa se mantuvo estable en el 1,9%. Además, el empleo en EE.UU. sigue mostrando fortaleza. En cuanto a la política monetaria, en Europa, las subidas de tipos de interés siguen considerándose poco probables, mientras que en EE.UU. Las bajadas se han retrasado hasta septiembre.
Febrero cerró con un nuevo escenario de volatilidad por el conflicto en Oriente Medio, tras el ataque a Irán por parte de las fuerzas militares de EE.UU. e Israel. Ante estas fluctuaciones recientes en los mercados, consideramos recomendable mantener la tranquilidad y evitar movimientos bruscos en las carteras.
Para aquellos inversores que actualmente se encuentren infraponderados en activos de riesgo y que estén valorando aumentar su exposición, el entorno actual ofrece una oportunidad interesante para tomar posiciones, apoyado en la salud de la economía y en el buen momento que muestran las compañías, así como sus fundamentales.


