Los mercados de renta variable empiezan el ejercicio de igual manera que terminaron el año anterior, con rentabilidades positivas en todos los mercados de renta variable. Rentabilidades más moderadas en la renta variable global sin cubrir divisa, mientras que España y, en especial, los países emergentes, obtienen revalorizaciones significativas.
En cuanto a la renta fija, enero cierra con un comportamiento en general positivo, a excepción de los bonos de gobierno global con divisa cubierta. Buen comportamiento en especial en los bonos de alto rendimiento. Por su parte, los diferenciales de crédito se mantienen en niveles mínimos en los bonos grado de inversión, también en alto rendimiento y crédito emergente.
El mes estuvo marcado por la reunión del mes de enero de la Reserva Federal donde se tomó la decisión de mantener los tipos de interés, en el rango de 3,5% – 3,75%. Además, este mes hemos conocido al sucesor de Jerome Powell como futuro presidente de la Reserva Federal: Kevin Warsh. Warsh ha sido gobernador de la Fed desde el 2006 hasta el 2011, además de asesor económico de la Casa Blanca y en los últimos meses, su discurso se ha alineado con la preferencia de la Casa Blanca por tipos más bajos. El consenso de mercado contempla dos posibles recortes de tipos todavía en EE.UU. a lo largo del año.
Por su parte, en Europa, el BCE permanece sin cambios en su política monetaria. Como hemos hablado en anteriores ocasiones, en Europa se da por finalizado el proceso de bajada de tipos de interés fijándoles en el 2%.
Los indicadores adelantados continúan reflejando una recuperación progresiva. La inflación no presenta presiones relevantes en el corto plazo; en Estados Unidos se sitúa alrededor del 2,7%. El mercado laboral mantiene su solidez, con desempleo estable y solicitudes de subsidio en mínimos, lo que aporta un componente muy positivo para la salud de la economía. Los beneficios empresariales continúan revisándose al alza, especialmente en emergentes. Las valoraciones, aunque elevadas, están respaldadas por el crecimiento de los beneficios y la solidez del ciclo.
El conjunto de indicadores sigue respaldando un escenario positivo para los fundamentales, lo que nos invita a seguir manteniendo nuestra exposición actual de activos con una diversificación adecuada, prudente y alineada con la situación de los mercados.



