¿Qué ocurre con mi plan de pensiones si me divorcio?

Un plan de pensiones, que forma parte de los denominados productos financieros de ahorro previsión, es un producto de ahorro orientado a fundamentar o complementar el nivel de ingresos después de la etapa laboral.

Jubilación y plan de pensiones

¿Qué es un plan de pensiones?

Un plan de pensiones es un producto financiero cuya finalidad es obtener un ahorro para la jubilación mediante aportaciones periódicas que el titular va ingresando, de tal forma que, en caso de finalizar la etapa laboral, incapacidad o fallecimiento, sea posible disponer de una renta complementaria a la de la Seguridad Social.

Según expertos económicos, es recomendable ahorrar en este tipo de productos financieros debido a que el sistema de pensiones de la Seguridad Social podría llegar a ser insostenible en un futuro próximo por el envejecimiento de la población como principal causa.

¿Por qué ahorrar en un plan de pensiones?

La principal razón por la que ahorrar en un plan de pensiones para el futuro es para mantener el nivel económico de vida tras la jubilación. En este contexto, es recomendable solicitar una planificación financiera o financial planning, mediante la que identificar las necesidades presentes y futuras, así como los recursos de los que se va a disponer durante la actividad laboral y una vez finalizada ésta.

¿Cómo rescato el ahorro de mi plan de pensiones?

El dinero ahorrado en un plan de pensiones se puede rescatar (recuperar la liquidez) llegado el momento de la jubilación. El plan de pensiones también se puede recuperar en otras situaciones como:

  1. Incapacidad
  2. Fallecimiento
  3. Desempleo prolongado
  4. Enfermedad grave
  5. Desahucio de la vivienda habitual

Desde el pasado 2015, cuando entró en vigor una reforma de la ley ligada a los planes de pensiones, se puede rescatar la liquidez en un nuevo supuesto no vinculante a ninguna situación, siempre y cuando hayan pasado al menos diez años desde que se realizó la primera aportación monetaria al plan.

Para efectuar el rescate del dinero ahorrado en un plan de pensiones es necesario adjuntar una fotocopia DNI y la declaración de la situación familiar a efectos fiscales (IRPF), además de la documentación propia de cada circunstancia de rescate que se indica a continuación:

Situación Documentación
Jubilación Con carácter general:

  • Justificante, con fecha de resolución, del I.N.S.S. o del ministerio de Economía y Hacienda u organismo competente.

Cuando no sea posible el acceso a la jubilación:

  • Informe de vida laboral actualizado.
Invalidez Justificante, con fecha de resolución, del O.N.S.S. o del ministerio de Economía y Hacienda u organismo competente.
Expedientes de regulación de empleo (ERE) Justificante de resolución que identifique a esa persona como trabajador afectado por el E.R.E.
Dependencia severa o gran dependencia Justificante, con fecha de resolución, del I.N.S.S. o del ministerio de Economía y Hacienda u organismo competente.
Fallecimiento del titular del plan de pensiones
  • Certificado de defunción del titular del plan de pensiones
  • Certificado de últimas voluntades del fallecido
  • Testamento, en el caso de su existencia
  • Fotocopia del libro de familia
  • Solicitud del cónyuge beneficiario

¿Qué pasa con mi plan de pensiones si me divorcio?

En la teoría, los planes de pensiones no son un bien ganancial, sino privativo. Esto implica que el titular de un producto de este tipo será siempre de carácter individual y el único que podrá disponer del ahorro colocado en el mismo.

Sin embargo, en la práctica, es bastante frecuente plantearse la inclusión o no del plan de pensiones en cuestión (con titularidad de sólo uno de los conyugues) dentro del activo de la sociedad ganancial que va a ser liquidada tras el divorcio.

El principal problema surge cuando los tribunales se pronuncian sobre el tema emitiendo sentencias que no siempre son coincidentes entre sí; aunque es cierto que generalmente todas tienden a concluir que en la sociedad ganancial no se han de incluir dichos planes.

A qué edad contratar un plan de pensiones

La edad a la que se contrata un plan de pensiones es esencial para alcanzar los objetivos financieros a tiempo. El momento idóneo para empezar a ahorrar para la jubilación es cuando el ahorrador se incorpora al mercado laboral, por el contrario, a esa edad poca gente piensa en cómo encarar su jubilación.

La edad media de comienzo de ahorro para el retiro, teniendo en cuenta varios datos, debería comenzar a los 32 años. Y es que, la tranquilidad nace desde una estrategia planificada que marca las pautas de ahorro e inversión que permiten alcanzar los objetivos marcados en su plan vital. Todo ello a través del equilibrio entre los recursos disponibles y las necesidades futuras.

En definitiva, y como conclusión, en España es recomendable comenzar a pensar en el ahorro de nuestra jubilación desde los 30-32 años. Sin embargo, de media en nuestro país, los ciudadanos posponen esta decisión hasta los 45 años de edad.

Cómo contratar un plan de pensiones

Para contratar un plan de pensiones lo más aconsejable es acudir a un asesor financiero especializado que le realice un estudio personalizado de las necesidades, perfil de riesgo y horizonte temporal de su inversión.

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Una vez abierto el plan de pensiones, las aportaciones periódicas pueden ser mensuales, trimestrales o anuales. Las más recomendables son las dos primeras, ya que permiten neutralizar los períodos alcistas y/o bajistas de los mercados financieros.

¿Cuál es el mejor plan de pensiones?

A la hora de elegir nuestro plan de pensiones es vital tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Distribución por clase de activos: como norma general, la agresividad del plan de pensiones es inversamente proporcional a lo avanzada que sea la edad del ahorrar. Es decir, se recomienda que la política de inversiones sea menos conservadora cuantos más años falten para la jubilación, obteniendo de esta manera una mayor rentabilidad mediante productos de riesgo. Los siguientes porcentajes sirven como orientación para la definición de un plan vital de jubilación:
  2. Menores de 35 años: 70% en Renta Variable y 30% en Renta Fija

    En el rango de 35-40 años: 60% en Renta Variable y 40% en Renta Fija

    Entre 45-55 años: 45% en Renta Variable y 55% en Renta Fija

    Mayores de 55 años: 20% en Renta Variable y 80% en Renta Fija

  3. Rentabilidad: Generalmente, la rentabilidad depende del plazo temporal escogido y del tipo de plan de pensiones, pero lo recomendable es elegir períodos amplios.

  4. Entidad: la mejor alternativa es acudir a un asesor financiero independiente porque puede ofrecer varias gestoras y asesorar de una forma más detallada. Un error común es acudir a la oficina del banco comercial con el que se trabaja en el día a día, entidades dedicadas a la colocación de producto propio. Una mejor planificación financiera para la jubilación, acompañando al cliente en el momento de constitución del ahorro y buscando la mejor eficiencia, tanto financiera como fiscal, resulta esencial para el ahorrador.

  5. Comisiones: el pasado 2014 entró en vigor una reforma de la ley de comisiones máximas que se pueden aplicar a los planes de pensiones, que se traduce en una comisión de gestión máxima del 1,5% anual y de depósito del 0,25%.

Cómo tributan los planes de pensiones

Los planes de pensiones son el producto financiero que se ve beneficiado por una reducción en el IRPF, hasta un límite de 10.000 euros (que ascienden hasta los 12.500 euros en el caso de contribuyentes de 50 años o más).

Desde 2015, la administración fijó el máximo en el límite de aportación con derecho a la reducción fiscal en los 8.000 euros. Hasta entonces este límite se había situado en los 10.000 euros.

Una vez que el ahorrador haya accedido a la jubilación, deberá rendir cuentas frente a Hacienda por el dinero rescatado como rendimiento de trabajo. La principal ventaja se basa en que el efecto de diferir el impuesto durante un largo período de tiempo favorece al producto financiero de ahorro fiscalidad beneficiosa.