Qué es un activo refugio

Activo refugio

Entendemos por activo refugio aquellas inversiones que en épocas de incertidumbre, debilidad económica o crisis financiera con un aumento en el nivel de riesgo, pueden ser capaces de mantener la estabilidad o incluso de incrementar sus cotizaciones. Sin embargo, no existe ninguna evidencia empírica con la que se pueda manifestar que un activo refugio va a ser siempre un activo seguro ya que los escenarios económicos son adversos y variables en el tiempo.

Qué es un activo refugio

Los activos refugio presentan una serie de características en común:

· Menor probabilidad de impago.
· Elevada liquidez.
· Un comportamiento que en la mayoría de los casos es más predecible en comparación con activos de mayor riesgo como la renta variable, renta fija de países con una calidad crediticia más baja o con algunas materias primas como el petróleo (muchas veces condicionadas con las decisiones adoptadas desde el punto de vista geopolítico).

Cuáles son las principales inversiones refugio

Existen algunos tipos de activo que se pueden calificar como inversión refugio:

El oro como activo refugio

Históricamente, el oro ha sido considerado como el activo que respaldaba la emisión de dinero de los Bancos Nacionales. Hoy en día, sin embargo, para comprobar la solvencia de cada país debemos atender a las variables macro relacionadas con el crecimiento nacional o el potencial de cada nación. Por tanto, se puede decir que el oro no juega un papel tan protagonista como activo de garantías.

Sin embargo, el oro es considerado como un activo refugio entre los inversores principalmente por su carácter físico y tangible a diferencia de otros activos, pudiendo tener un efecto de descorrelación con los mercados financieros en ciertos episodios de incertidumbre económica. No obstante, a pesar de que este metal precioso tiene un alto grado de liquidez, puede presentar una gran volatilidad que, paradójicamente, puede ser mayor a la del activo que queremos cubrir (por ejemplo, la renta variable).

Son muchos los inversores que históricamente han visto en él una alternativa de protección frente a una posible ralentización de la economía, o como efecto de protección en momentos de inflación. La recomendación a la hora de estar posicionados en este tipo de activo, y si es el caso, hacerlo siempre que el perfil de riesgo así lo permita, a través de fondos cotizados ETF´s que replican su comportamiento.

Deuda pública alemana o americana como activos refugio

Estos bonos son considerados activos refugio por la alta calidad crediticia que les otorga el máximo rating por las Agencias de Calificación de Riesgo y por la seguridad que presentan. El horizonte temporal es uno de los aspectos más importantes, ya que el nivel de riesgo aumenta a medida que se alarga el plazo.

Actualmente, este papel de activo refugio de la deuda gubernamental ha pasado a un segundo plano ya que la caída de las rentabilidades de los bonos hasta situarse en terreno negativo, en muchos casos resta valor a las carteras. Según un estudio publicado recientemente por Barclays, el volumen de bonos cotizando en el mercado que ofrecen rentabilidad negativa se ha duplicado desde finales de 2018.

Divisa (Dólar, Franco Suizo, Yen y Euro) como activo refugio

Las divisas de las economías más sólidas como el dólar, el franco suizo, el yen o el euro pueden ser consideradas también como activo refugio ya que pueden descorrelacionar con los activos tradicionales y ser tomadas como “valores seguros”. Ante una situación de crisis o incertidumbre, estos países son los que más garantías o seguridad ofrecen a los inversores, que pueden tomar posiciones en deuda pública de dichos países, en una situación ventajosa frente a deuda emitida en otras divisas de mayor fluctuación.

En los países emergentes, muchos de ellos con una situación económica más inestable y con una mayor fluctuación de su divisa, pueden también tomar estas posiciones en divisas más sólidas como base de sus reservas ya que se cubren con un activo más seguro y que presenta mayores garantías ante la incertidumbre.

Por qué tener un asesor financiero para gestionar mis inversiones

La filosofía de planificación financiera es el pilar básico para el asesoramiento financiero. La transparencia, el rigor, la experiencia y el conocimiento son las características que siempre deberían ser comunes para un Asesor Financiero.

Además, desde atl Capital nos basamos en una estructura de las inversiones que debe atender a la situación personal y profesional de cada inversor: mediante una división del patrimonio en función del horizonte temporal de los objetivos a corto, medio y largo plazo, logrando así satisfacer las necesidades y los objetivos de cada unidad familiar (sea persona física o jurídica).

¿Qué importancia tiene por tanto un Asesor Financiero?

El Asesor Financiero juega un papel fundamental tanto desde el punto de vista técnico o de análisis como desde el punto de vista humano.

Por un lado, apoya y complementa a la hora de entender los productos financieros, tanto de ahorro como de inversión, las fluctuaciones de los mercados, las diferentes modalidades de activos y vehículos de inversión (renta fija, renta variable, fondos de inversión, planes de pensiones, etc), ventajas y desventajas fiscales y las eficiencias de las inversiones. Es decir, una persona que gestione nuestro patrimonio y que, a la vez, busque que la inversión de los clientes se base en un conocimiento de la misma.

Por otro lado, es crucial la relación de confianza y proximidad que se establezca entre el asesor y el inversor. Debe existir un seguimiento recurrente para que periódicamente se actualice la situación personal y profesional del cliente, de cara a poder establecer cambios que se adecúen al nuevo contexto.

Hay que considerar, además, que el valor diferencial de un asesor financiero lo aporta su capacidad de identificar el perfil del inversor, sus necesidades, objetivos y aquel que en su día a día trata de empatizar y actuar en beneficio de los intereses del mismo.

Miguel Gil es experto en mercados financieros.