Qué es la volatilidad de las inversiones

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A menudo, se hace referencia a la volatilidad de un activo financiero como forma de referirse al riesgo de este, de manera que un activo es considerado más arriesgado cuanta mayor volatilidad presenta y viceversa. Sin embargo, nada más allá de la realidad. En este artículo explicaremos qué es la volatilidad y cómo afecta a los productos financieros.

¿Qué es la volatilidad?

La volatilidad es la variable estadística que mide el grado de oscilación que experimenta el precio de un activo financiero respecto a su media, durante un periodo de tiempo determinado.

A pesar de que estas dos variables estén relacionadas, la volatilidad y el riesgo no deben confundirse, ya que el riesgo hace referencia a la pérdida permanente de capital mientras que la volatilidad únicamente hace referencia a los movimientos que un activo experimenta en su precio, pudiendo no sólo no ser un riesgo, sino terminar siendo una oportunidad.

¿Qué tipos de volatilidad existen?

Al hablar de volatilidad, podemos distinguir dos tipos:

• Por un lado, la volatilidad histórica que hace referencia a la variabilidad de la rentabilidad que ha experimentado un activo financiero en un periodo de tiempo determinado respecto a la rentabilidad promedio de dicho periodo.

Aquí hay que tener en cuenta que la volatilidad histórica de un activo financiero es un dato real que utiliza resultados pasados y que, por tanto, no condiciona la que va a ser su volatilidad futura. Es decir, la volatilidad pasada no determina la volatilidad futura.

• Por otro lado, encontramos la volatilidad implícita, que es aquella estimación de la volatilidad futura de un activo financiero. Para calcularla, se utilizan los precios de las opciones que se contratan sobre esos activos. Sirve, por tanto, para reflejar las expectativas del mercado financiero sobre la volatilidad de un producto derivado.

Volatilidad en el mercado financiero: el índice VIX

El índice VIX, conocido coloquialmente como el “índice del miedo”, fue creado en 1993 por el Mercado de Opciones de Chicago (CBOE). Este índice mide la volatilidad implícita de las opciones del S&P 500 sobre un periodo de 30 días.

Es muy utilizado por los inversores como un indicador de inestabilidad de los mercados financieros a corto plazo. Al tener como subyacente la volatilidad, este índice tiene correlación negativa con el mercado, cayendo cuando este último sube y viceversa.

Para entenderlo, pongamos como ejemplo el último trimestre del año 2018: si observamos el gráfico 1, relativo a la cotización del S&P 500, comprobamos como en el mes de diciembre sufre una importante caída. Si ahora observamos el gráfico 2, relativo a la cotización del índice VIX en el mismo periodo, comprobamos que su comportamiento es inverso: cuando el S&P sufre una fuerte caída, el VIX experimenta una fuerte subida.

Gráfico 1: S&P 500


Gráfico 2: VIX

Cómo afecta la volatilidad a mis inversiones

Existen múltiples factores que pueden influir en la volatilidad de los mercados tales como las tensiones geopolíticas que venimos viviendo desde hace unos años: el Brexit, la Guerra Comercial entre China y Estados Unidos, o incluso las elecciones nacionales.

Esta volatilidad puede hacernos jugar malas pasadas en nuestras inversiones y, por ello, es necesario que el asesor financiero conozca el perfil de riesgo del cliente y el horizonte temporal de su inversión.

Conocer al inversor nos va a permitir determinar su grado de aversión al riesgo y el horizonte temporal de sus inversiones, permitiéndonos crear una cartera que se ajuste a sus necesidades y adaptarla a su capacidad psicológica y financiera a la hora de soportar posibles pérdidas en el corto plazo.

La volatilidad en el plazo de la inversión

Aunque como ya hemos dicho anteriormente, no debe confundirse la volatilidad con el riesgo de las inversiones. Sí que es cierto que a corto plazo, invertir en activos financieros volátiles es más arriesgado pues la oscilación de precio es mayor y por tanto aumenta la probabilidad de vender con pérdidas.

Sin embargo, la probabilidad de incurrir en pérdidas invirtiendo en activos volátiles disminuye a medida que aumentamos el plazo de inversión. Pudiendo ser en muchos casos la volatilidad una aliada para obtener mayor rentabilidad, aprovechando momentos de tensión en el mercado y comprando activos por debajo de su valor estimado.

Teresa Peña es experta en mercados financieros.