Invertir en oro

Invertir en oro

Los últimos acontecimientos geopolíticos, como la guerra comercial entre EEUU y China o las tensiones entre EEUU e Irán, han provocado que aumente la volatilidad e incertidumbre de los mercados financieros. El oro es un metal precioso y forma parte de la clase de activos denominada bienes reales. El oro es un activo difícil de valorar por fundamentales y su cotización oscila en función de la oferta y demanda física. Por esta razón, invertir en oro ha vuelto a cobrar protagonismo en los últimos meses como activo refugio.

Evolución del oro como activo de inversión

Durante el 2019, el oro ha tenido una evolución similar a los mercados de renta variable, cerrando el ejercicio en 1.517 USD, lo que supone una revalorización del 18%.

Gráfico 1. Evolución en Base 100 del Oro en 2019 (en USD)
Evolución en base 100 del oro en 2019
Fuente: elaboración propia a partir de datos de Investing

El oro como activo refugio

Los denominados activos refugio son aquellas inversiones que, normalmente, en situaciones económicas desfavorables del mercado se comportan de mejor manera que otras clases de activo como puede ser la renta variable. A parte del oro, por ejemplo, también se consideran activos refugio algunas divisas como el dólar estadounidense o el franco suizo, deuda pública de muy alta calidad crediticia como la alemana y la estadounidense, y alguna commodity como el petróleo.

Es importante remarcar que estos activos refugio, considerados más seguros, no implican necesariamente que siempre vayan a tener un mejor comportamiento que otros activos ante situaciones adversas de mercado. Tenemos periodos como el pasado año, en el cual su comportamiento ha ido en la misma dirección que los mercados de renta variable.

¿Debería invertir en oro?

Después de ello, para inversores con un perfil de riesgo más agresivo, la inversión en oro puede tener sentido ante la incógnita y la volatilidad de los mercados financieros, como refugio ante un repunte de la inflación (al ser un activo real, debería de incrementar el precio si sube la inflación) y como mecanismo de descorrelación de la cartera.

Tabla 1. Correlaciones históricas entre clases de activos financieros (1999-2019)
Correlaciones históricas entre clases de activos financieros
Fuente: Afi (http://www.afi-inversiones.es/b46.html)

Cómo invertir en oro

Las formas más habituales de invertir en oro son a través de los siguientes mecanismos:

• Compra física. Las compras de oro físico (como por ejemplo lingotes de oro) podrán realizarse tanto de manera presencial como de manera telemática (por ejemplo, por internet o teléfono). Hay que tener en cuenta que el oro físico hay que custodiarlo y por ello si lo guardamos nosotros mismos incurrimos en el riesgo de que pueda ser robado. Por otra parte, si lo depositamos en un tercero conllevará un coste adicional que mermará la rentabilidad potencial de la inversión.

Fondos de inversión. Podemos conseguir exposición al oro mediante fondos de inversión que inviertan en acciones de empresas extractoras de oro. Esta alternativa nos permite tener una alta correlación con la evolución del oro, aunque no perfecta ya que este tipo de compañías no suelen dedicarse en exclusiva a la producción de este metal precioso y, por tanto, su evolución dependerá también del comportamiento de otros metales.

• ETFs. Este vehículo de inversión nos permite replicar la evolución del oro a un bajo coste sin la necesidad de tenerlo físicamente. Por ello, puede ser la alternativa más recomendable, aunque hay que tener en cuenta que este tipo de vehículos no gozan de traspaso fiscal exento como si ocurre con los fondos de inversión.

Ventajas y desventajas de invertir en oro

Por otra parte, hay que recordar que invertir en oro tiene sus ventajas como sus desventajas. Entra las positivas encontramos que es un activo que nos sirve como refugio como se ha explicado anteriormente, que podemos tener exposición a él a través de diferentes maneras y vehículos, y que es un producto que posee elevada liquidez.

En la parte negativa encontramos que es un tipo de activo que no reparte ningún tipo de cupón o dividendo, así como que no tienen demanda para una actividad económica real (a excepción de la industria de las joyas), ocupa espacio físico y su rentabilidad histórica ha sido notablemente inferior a la de otros activos como la renta variable.

Asesoramiento financiero para invertir en oro

Desde atl Capital no recomendamos activamente a nuestros clientes que incluyan este tipo de activo de manera directa en cartera, ya que existen alternativas en el mercado que nos pueden aportar un mayor binomio rentabilidad-riesgo así como descorrelación al resto de posiciones de la cartera.

Sin embargo, para perfiles agresivos que quieran incluir este activo, podríamos incluir en cartera un pequeño peso en fondos de inversión cuyos subyacentes sean acciones de empresas mineras en su mayoría. En el caso de los perfiles más conservadores desaconsejamos estas alternativas al ser un activo con elevada volatilidad.

german-gonzalezGermán González Baamonde es experto en mercados financieros.