Cómo reducir el riesgo de mis inversiones

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En la gestión del ahorro, una de las variables más importantes a las que se enfrenta un inversor es la gestión del riesgo. Como inversores, hemos de ser conscientes de que toda inversión conlleva un riesgo. A priori, podríamos definir dicho riesgo como la probabilidad de materializar una determinada cuantía de pérdidas sobre la inversión inicial.

En los mercados financieros, sin embargo, pueden identificarse diferentes tipos de riesgo a la hora de analizar una inversión, entre otros:

  1. Riesgo de crédito: riesgo de que el emisor no pueda hacer frente al pago del principal y del interés cuando resulten pagaderos.
  2. Riesgo de mercado: riesgo derivado de las variaciones que ocurren en los mercados financieros, entre los que podemos distinguir:
  3.  Riesgo de mercado por inversión en renta variable: Derivado de las variaciones en el precio de los activos de renta variable. El mercado de renta variable presenta, con carácter general, una alta volatilidad, lo que determina que el precio de los activos de renta variable pueda oscilar.
     Riesgo de tipo de interés: Como consecuencia de los movimientos de los tipos de interés.
     Riesgo divisa: Como consecuencia de la inversión en activos denominados en divisas distintas a la divisa de referencia.

  4. Riesgo de liquidez: Las inversiones en activos de baja capitalización y/o limitado volumen de contratación pueden privar de liquidez, lo que puede influir negativamente en las condiciones de precio en el momento de recuperar la inversión.
  5. Riesgo operativo: La posibilidad de que ocurran pérdidas financieras, ya sea por algún fallo o alguna insuficiencia de los procesos, personas, sistemas internos, tecnología o similar.

Una vez analizados los diferentes riesgos financieros a los que nos enfrentamos como inversores, es cuando nos planteamos cómo podemos disminuir el riesgo de mi inversión. Para ello, el primer punto importante que tenemos que conocer es el perfil de riesgo de la inversión.

¿Qué es el perfil de riesgo de la inversión?

Inicialmente, un inversor desea obtener la máxima rentabilidad de la inversión realizada. Sin embargo, para obtener dicha rentabilidad hay que asumir una volatilidad que muchas veces es proporcional al retorno que queremos obtener.

De este modo, es necesario definir el perfil inversor antes de hacer cualquier tipo de operación porque, si se conoce, es más fácil ofrecer y recomendar productos y opciones de inversión acordes a su perfil.

El perfil de riesgo, por lo tanto, se puede definir como la relación que existe entre los riesgos que está dispuesto a asumir y los rendimientos que espera obtener.

¿Cuál es mi perfil de riesgo como inversor?

Para determinar su perfil como inversor, debe conocer las respuestas a las siguientes preguntas:

• ¿Cuál es mi punto de partida?: se trata de definir su situación financiera actual: ingresos, gastos, deudas…
• ¿Cuáles son mis metas concretas?: es imprescindible determinar cuáles son sus objetivos financieros, de un modo realista y concreto.
• ¿De cuánto tiempo dispongo para alcanzar el objetivo?: esta respuesta depende de la anterior y le ayudará a determinar el tipo de productos que pueden interesarle.
• ¿Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a asumir en el camino?: esta cuestión tiene un componente objetivo (su capacidad financiera, lo que puede permitirse perder) y otro subjetivo (sus conocimientos financieros, su forma de ser y cómo influye en su tolerancia al riesgo).
• ¿Necesito asesoramiento financiero?: los productos de inversión y la operativa de los mercados son cada vez más complejos y requieren atención y seguimiento constantes, por lo que es fundamental recurrir a la orientación de profesionales.

Un inversor más arriesgado, por ejemplo, se caracterizará por tener una situación financiera solvente y estable, disponer de un plazo largo de inversión, y tener una tolerancia alta al riesgo o volatilidad durante el transcurso de la inversión

¿Cómo reducir el riesgo de mis inversiones?

Una vez definido su perfil de riesgo, es dónde surge la pregunta: ¿cómo puedo disminuir el riesgo de mis inversiones?

Teniendo claro que estamos en el perfil de riesgo adecuado, es importante tener en cuenta una serie de ideas e instrumentos que nos pueden ayudar a estar más protegidos.

Realizar una correcta diversificación de la inversión es una parte fundamental, tanto de activos (renta variable, renta fija, monetarios, etc.), como de divisa, como por distribución geográfica. Durante este proceso de asignación cobra especial relevancia el estudio de la correlación que tienen los distintos activos entre sí, entendiendo esto como el grado de relación que existe entre los mismos. La clave de una buena diversificación está en crear una cartera de inversión con activos con baja correlación entre sí, de forma cuando la cotización de unos activos caiga, la de otros se mantenga o suba.

Así, cuanto menor sea el grado de correlación de la misma, más protegidos estaremos ante las circunstancias del mercado.

La importancia de invertir con un asesor financiero global

En un entorno cambiante y con un futuro incierto, la figura del asesor financiero cobra especial relevancia.

Para el ahorrador español, el depósito bancario ha sido tradicionalmente el principal instrumento de ahorro financiero. Sin embargo, en la situación actual de tipos bajos, este tipo de activos apenas ofrece rentabilidad al ahorrador. En muchas ocasiones, además, la falta de tiempo hace que no se preste la suficiente atención a la organización y al seguimiento en la gestión del ahorro en la búsqueda de alternativas que nos ofrezcan mejores rentabilidades.

Por otro lado, el inversor no está exento de sesgos y emociones. Muchas veces solemos dejarnos llevar por nuestra parte emocional, pensamos en el corto plazo y solemos actuar de forma irracional.

En este sentido, también hay que tener en cuenta que cada inversor es diferente, con distintas inquietudes y objetivos, y que no todos los productos le van a ayudar a cumplir sus metas ni se van a adaptar a su perfil de riesgo. Y es precisamente por eso, por lo que antes de acudir a los mercados financieros, hay que realizar un ejercicio de planificación financiera y contar con un asesor que entienda nuestro proyecto de vida, cuáles son nuestras circunstancias personales y financieras, qué objetivos de inversión queremos conseguir con nuestro patrimonio financiero, y nos ayude a comprender lo que está sucediendo en cada momento y el impacto que esto puede tener en nuestras inversiones, porque, además de nuestro dinero, hay que gestionar nuestros sesgos y emociones.

Y es que, si recurrimos a un médico para un problema de salud o a un abogado para ayudarnos con asuntos legales, ¿por qué no recurrir a un asesor financiero para que nos ayude a gestionar nuestros ahorros?

antonio-luqueAntonio Luque es experto en mercados financieros.