Qué son los tipos de interés

Tipos de interés

¿Qué son los tipos de interés y cómo afectan a mis ahorros?

El tipo de interés es el precio, expresado en porcentaje, que el deudor paga a su acreedor o prestamista por prestarle una cantidad de dinero durante un periodo de tiempo determinado. Expresado de una forma más sencilla podríamos decir que los tipos de interés son el precio del dinero.

Los periodos en los que el deudor debe hacer frente a sus obligaciones de pago pueden ser distintos según lo pactado entre las partes. Dicho periodo podemos expresarlo en meses, trimestres, semestres, años… Para comparar unos precios con otros usamos la Tasa Anual Equivalente o TAE.

El coste del dinero tiene un efecto directo sobre el ahorro. Los ahorradores, especialmente los más conservadores, verán como en un escenario de tipos bajos, las cuentas remuneradas, depósitos o cualquier otro activo similar reduce su rendimiento y podría incluso desincentivar el ahorro. Por otro lado, aquellas personas dispuestas a endeudarse pidiendo financiación, podrán hacerlo con un coste de capital menor para sus préstamos personales o hipotecas.

¿Quién decide los tipos de interés?

El Banco Central es el responsable de fijar los tipos de interés en la mayor parte de las economías. En el caso de España, el organismo regulador al que pertenecemos es el Banco Central Europeo. Para fijar el tipo de interés oficial se tiene en cuenta la situación económica de la región y las perspectivas a corto y medio plazo. Una vez fijado, ese será el tipo mínimo al que podrán acudir los bancos que operan en la zona a las subastas de capital.

El Banco Central debe controlar la cantidad de dinero que tiene en circulación para controlar la inflación. Cuando existen muchas unidades monetarias en circulación la inflación tiende a incrementarse.

¿Cuándo cambian los tipos de interés?

Como hemos comentado anteriormente, las tasas de interés se establecen en función de la situación económica actual y de las perspectivas futuras. A pesar de las diferencias entre los diferentes Bancos Centrales, las autoridades monetarias suelen reunirse entre 6 y 10 veces al año, para debatir y decidir acerca de los cambios en los tipos de interés oficiales.

Como ejemplo, podemos ver como la Reserva Federal Estadounidense mantuvo los tipos de interés en mínimos desde finales de 2008 hasta finales de 2015 o cómo el Banco Central Europeo ha mantenido las tasas monetarias negativas desde inicios de 2016 hasta el segundo trimestre de 2019.

Por otra parte, existe la posibilidad de que los Bancos Centrales cambien de forma urgente los tipos de interés si la situación económica que atraviesa el país lo requiere. Esta medida es muy poco habitual en las grandes potencias, aunque en grandes países como China, hemos visto cómo las autoridades monetarias realizaban cambios repentinos en los tipos de interés para poder ejercer control sobre el tipo de cambio de su divisa. Otro ejemplo de estos cambios extraordinarios de tipos de interés se produjo en Brasil, donde las autoridades incrementaron bruscamente los tipos de interés como medida para combatir la alta inflación que padecía el país.

¿Cuál es el objetivo de los Bancos Centrales con los tipos de interés?

Los tipos de interés son una de las principales herramientas que poseen los Bancos Centrales para llevar a cabo su política monetaria. Uno de los principales objetivos que se buscan alcanzar con los tipos de interés es controlar la inflación. Por lo general, las autoridades buscarán bajar los tipos en situaciones de debilidad económica para reactivar la economía mientras que en épocas de fuerte crecimiento e inversión tenderán a subir los tipos con el objetivo de contener la inflación.

Si nos centramos en los objetivos concretos de cada Banco Central, vemos que cada uno tiene unos parámetros diferentes del resto de autoridades monetarias. El Banco Central Europeo tiene desde su creación un objetivo principal centrado en la estabilidad de precios, buscando siempre una inflación positiva de entorno al 2% que se mantenga de manera sostenida en el tiempo.

Cómo afectan a los inversores los cambios en los tipos de interés

Los movimientos en los tipos de interés tienen un efecto directo en los mercados financieros y, consecuentemente, en nuestras inversiones. Como venimos diciendo, un incremento de los tipos de interés favorece a los ahorradores o parte prestataria mientras que una bajada de los mismos favorece a la parte contraria, agentes con necesidades de financiación.

Por último, en el mercado de divisas es donde los tipos de interés tienen un efecto más inmediato. Cuando una economía experimenta una subida de los tipos de interés, su divisa pasa a ser más atractiva para los inversores y recibe una mayor entrada de flujos de capital. En el caso opuesto, las divisas que sufren una bajada de tipos de interés dejan de ser tan atractivas para los inversores y sufren la consecuente salida de flujos de capital.

pedro-santosPedro Santos es experto en mercados financieros.
luis-colellLuis Colell es experto en mercados financieros.